Hígado graso (MASLD): qué es, cómo se diagnostica y cómo se trata

Actualizado: junio 2026 · Revisado por Dra. Jessica Ahuad Naddaf

El hígado graso —actualmente denominado MASLD (enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica, antes conocida como NAFLD)— es la enfermedad hepática crónica más frecuente del mundo. Afecta aproximadamente al 25% de la población adulta global y hasta al 38% de personas con obesidad. Younossi et al., 2024.

¿Qué diferencia la esteatosis de la esteatohepatitis?

El espectro de la enfermedad incluye:

  • Esteatosis simple (MASLD sin inflamación): acumulación de grasa en el hígado sin daño celular significativo. La mayoría de los casos. Pronóstico generalmente benigno si se interviene.
  • Esteatohepatitis (MASH): grasa + inflamación + daño celular (balonización de hepatocitos). Mayor riesgo de progresión.
  • Fibrosis: cicatrización progresiva. Se estadifica del F0 al F4. La fibrosis F3-F4 implica mayor riesgo cardiovascular y hepático.
  • Cirrosis (F4): estadio avanzado con daño estructural permanente.

La mayoría de las personas con hígado graso tienen esteatosis simple; solo una minoría progresa a cirrosis. Sin embargo, incluso la esteatosis simple aumenta el riesgo cardiovascular, que es la principal causa de muerte en estos pacientes.

¿Cómo se evalúa el hígado graso?

El diagnóstico y estadificación incluyen:

  • Ecografía hepática: detecta esteatosis moderada-grave. No cuantifica la fibrosis.
  • Exámenes de laboratorio: transaminasas (ALT, AST), GGT, bilirrubina, hemograma, glicemia, insulina, perfil lipídico, función renal.
  • Índice FIB-4:calculado con edad, AST, ALT y plaquetas. Permite estimar fibrosis sin biopsia. FIB-4 < 1,30 tiene alto valor predictivo negativo para fibrosis avanzada.
  • FibroScan (elastografía hepática): mide la rigidez del hígado de forma no invasiva. Permite cuantificar tanto la fibrosis como la esteatosis (CAP). Es el estudio de referencia en la mayoría de los centros.
  • Biopsia hepática: reservada para casos seleccionados donde el diagnóstico o el estadio no se puede determinar con métodos no invasivos.

¿Cómo se trata el hígado graso?

El tratamiento depende del estadio:

  • Cambio de hábitos como base en todos los estadios: pérdida de peso del 7-10% (puede resolver la esteatohepatitis), reducción de fructosa y alcohol, ejercicio regular. El ejercicio mejora la esteatosis incluso sin pérdida de peso.
  • Agonistas GLP-1: semaglutida ha demostrado mejorar la esteatohepatitis y reducir la fibrosis en ensayos fase 3 (ESSENCE). Ver más sobre GLP-1 en Chile →
  • Resmetirom (Rezdiffra®): primer fármaco aprobado por la FDA (2024) específicamente para MASH con fibrosis F2-F3. Agonista del receptor tiroideo β hepático. Aún en proceso de aprobación en otros países.
  • Manejo cardiovascular y metabólico: el hígado graso no se trata en aislado; el riesgo cardiovascular debe manejarse simultáneamente.

Preguntas frecuentes sobre hígado graso

¿El hígado graso da síntomas?

En la mayoría de los casos, no. Puede detectarse como hallazgo incidental en una ecografía o por elevación leve de transaminasas en un examen rutinario.

¿El hígado graso se puede curar?

La esteatosis simple y la esteatohepatitis sin fibrosis avanzada son reversibles. Una pérdida de peso del 7-10% puede resolver la esteatohepatitis en un porcentaje importante de pacientes.

¿El hígado graso y la diabetes están relacionados?

Sí, profundamente. La resistencia a la insulina es el mecanismo que conecta ambas condiciones. La mayoría de los pacientes con hígado graso tienen algún grado de resistencia a la insulina.

Contenido educativo elaborado por el equipo médico VidaMet. No reemplaza la consulta con un profesional de salud. Fuente: Younossi et al., Clin Gastroenterol Hepatol 2024.